Los productos artesanales son el alma de una buena caja gourmet. Detrás de cada queso, aceite, vino o dulce existe una historia, una tradición familiar y un proceso de elaboración que respeta la calidad por encima de la producción masiva.
Al elegir productos artesanos también se apoya a pequeños productores locales y se contribuye al desarrollo de la gastronomía de cada región.