Montar una empresa en línea fue uno de los mayores retos. Pasar de la idea al proyecto real implicó aprender de todo un poco:
-Crear una tienda online clara y cercana.
-Organizar envíos a toda España.
-Diseñar cajas atractivas y resistentes.
-Coordinar a los artesanos y productores locales.
No fue fácil, pero sí muy ilusionante. Cada paso confirmaba que el proyecto tenía sentido.
El objetivo siempre fue claro: darnos a conocer desde cualquier lugar. Que alguien en Madrid, Sevilla o Bilbao pueda abrir una de nuestras cajas y sentir que, por un momento, está aquí.