Los molletes con matalahúva son uno de esos productos tradicionales que han acompañado los desayunos y meriendas de nuestro pueblo durante generaciones. Elaborados de manera artesanal, destacan por su miga tierna y esponjosa y por el suave aroma anisado que aporta la matalahúva, una semilla muy ligada a la repostería y al pan de siempre.
Su sabor delicado y su textura suave los convierten en la opción perfecta para tomar solos, tostados, con mantequilla, aceite o acompañados de embutidos y dulces. A diferencia de otros panes más corrientes, conservan ese carácter casero y auténtico que solo se consigue con una elaboración cuidada y respetando las recetas tradicionales de Alcalá de los Gazules.